El que quiera azul celeste que le cueste – Una industria fría para un participante tibio

por Jacob Pulido 0

Hace tiempo, no recuerdo bien donde, escuche algo muy cierto que iba algo así como “No entiendo, porque piensan que quieren ciertos privilegios los que incursionan en la industria de la moda, es un negocio como cualquier otro” haciendo referencia a estas “consideraciones” que “deberían” tener todos para los nuevos diseñadores y aquellos nuevos empresarios que incursionan en moda, por ser talentos, revelaciones y demás.

Bueno, esto es muy cierto, bien dice el dicho, “El que quiera azul celeste, que le cueste”, la industria de la moda es eso precisamente una industria, un sector, como cualquier otro, industrial, tecnológico, etc. el diseñador, el nuevo emprendedor y cualquier otro que incursiona en esta rama esta muy equivocado si cree que debe haber concesiones de aquellos que ya se han subido en este barco. No pueden, ni podemos esperar preferencias por ser “talentosos” o por “estar empezando”, eso es inconcebible ya en una industria globalizada, tal vez antes había la oportunidad cuando todo giraba en torno a un mecenas que patrocinaba las locuras de un diseñador. Hoy en día la mayoría de los que entran en este medio lo hacen por sus propios medios, tal vez podamos decir que es un factor en contra generado a la democratización de la moda, yo pienso que es parte de una evolución y es justo y necesario.

Si eres diseñador o estas empezando en esta industria, recuerda algo muy importante, lo que tu no hagas nadie lo va  hacer por ti, las cámaras están con un propósito, quieres que te apoyen inscríbete a ellas, los eventos difunden las propuestas, acércate a ellos, las tiendas venden no pretendas que te buscarán, tu búscalas a ellas, quieres tener un negocio más eficiente, edúcate, aprende, conoce, lee, visita, investiga, jamás, pero jamás, todo esto te llegará por obra del espíritu santo. Nada que no busques tu llegarás a obtenerlo, todo cuesta tiempo, dinero y esfuerzo.

Lo digo y lo repito, las herramientas ahí están, es responsabilidad de aquel que las quiera, acercarse a ellas.